Dos producciones internacionales destacan con acento argentino

Se estrenan este jueves dos coproducciones donde Argentina participa como socio menor, pero con estrellas bien reconocidas en sus papeles protagônicos. Por un lado, tenemos “Playa de lobos”, una comedia inquietante con Guillermo Francella, y por el otro, “Un futuro brillante”, una historia rioplatense que cuenta con Sofía Gala. Aunque las temáticas son bastante diferentes, ambas películas comparten una pizca de conspiraciones.

Ambientada en Fuerteventura, un lugar precioso de las Canarias, “Playa de lobos” nos presenta a un turista que, al momento de irse, se niega a abandonar su reposera. El encargado del lugar, interpretado por Dani Rovira, intenta hacerle entender que ya es hora de irse. Pero el visitante no se lo toma a bien y a partir de ahí, una conversación que parece inofensiva se torna extraña. Lo que arranca como un intercambio de palabras lleva a un inesperado pacto. El guionista, Javier Veiga, parece haber tomado inspiración de clásicos del suspenso como “Extraños en el tren” de Hitchcock, donde las palabras pueden tener un giro inesperado.

Veiga, siendo español, ha tomado también el espíritu de comedias negras como las de Alfonso Paso, donde se proponen intrigas criminales con una elegancia particular. En sus relatos, a menudo encontramos personajes que esconden secretos, cómplices que pueden fallar y, en ocasiones, un inocente que revela un truco oculto. No afirmamos que haya una copia directa, pero su estilo se siente en la atmósfera de la playa que retrata.

Por otro lado, “Un futuro brillante”, dirigida por la uruguaya Lucía Garibaldi, atraviesa completamente otro camino. Se establece en un país enigmático, con una dieta austera y un entorno sin animales. Los jóvenes más valiosos son seleccionados para viajar hacia el Norte, un lugar mítico del que todos hablan con anhelo, a pesar de que nadie sabe realmente lo que allí les espera. Los que se marchan, nunca regresan ni siquiera para enviar una postal, y la gente vive atrapada en esa incertidumbre.

Este relato, aunque suene esperanzador, oculta un trasfondo oscuro. La protagonista, elegida entre muchos, se encuentra renuente a dejar su hogar. Hay una historia previa que juega un papel importante; una joven que logró quedarse lo hizo cegada por el amor, aunque ese mismo amor la dejó con cicatrices. “Un futuro brillante” es, sin dudas, una película intrigante, cruda y que evoca una crítica a sociedades distópicas, un reflejo escalofriante de la incertidumbre que puede sentir alguien atrapado entre dos mundos.

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